Un homenaje que fue memoria y promesa

El 8 de abril de 2026, más de un millar de personas llenaron la Catedral Metropolitana de Santiago para conmemorar 50 años de la Vicaría de la Solidaridad. La Universidad de Chile, el Arzobispado y la Fundación de Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad (Funvisol) tejieron una noche que unió generaciones, rescató nombres y renovó compromisos.

Una Catedral que guardaba la memoria

Cuando el cardenal Raúl Silva Henríquez encargó la Cantata de los Derechos Humanos en 1978, la Catedral Metropolitana ardía en velas. Esa noche, la música de Alejandro Guarello y los textos del sacerdote Esteban Gumucio resonaron en el mismo templo donde, casi medio siglo más tarde, más de mil personas volverían a congregarse para recordar a quienes defendieron la dignidad humana bajo la dictadura.

El miércoles 8 de abril de 2026, la historia se repitió con una diferencia fundamental: esta vez, los jóvenes de hoy cantaron a los jóvenes de ayer. La Orquesta Sinfónica Estudiantil del Departamento de Música de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, el conjunto de música andina Tempo Sur y la académica y actriz Annie Murath, bajo la dirección del profesor Miguel Ángel Castro, interpretaron nuevamente la Cantata en el mismo recinto de su estreno.

Las palabras que arrancaron aplausos

Javier Luis Egaña, primer secretario ejecutivo de la Vicaría de la Solidaridad y presidente del directorio de Funvisol, abrió la ceremonia con palabras que recorrieron cincuenta años en pocos minutos. Recordó a José Manuel Parada, a Cristián Precht, a Alejandro Guarello —cuya música volvía a llenar la nave central bajo su mirada generosa— y saludó con especial emoción a todos los ex trabajadores y trabajadoras de la Vicaría que estaban presentes.

Un momento que detuvo la respiración del templo fue cuando Egaña destacó desde el estrado la presencia de Gloria Ana Chevesich, presidenta de la Corte Suprema —la primera mujer en ocupar ese cargo en más de 200 años de historia institucional—, cuya asistencia al homenaje fue recibida con un gran aplauso espontáneo de toda la concurrencia.

Sus palabras no fueron solo gratitud. Egaña hizo también un llamado explícito a la Universidad de Chile para que se siga comprometiendo con la memoria, evocando el vínculo histórico entre la Casa de Bello y la defensa de los derechos humanos. La petición resonó en el público como lo que era: una solicitud de un nuevo milagro institucional.

“Fueron años muy difíciles. Es muy emocionante encontrarse con tantos que estuvieron en esas primeras horas, defendiendo a tantos chilenos y chilenas, y también recordar con cariño a los funcionarios que ya partieron”.

“Fue en esta misma iglesia donde se interpretó por primera vez la Cantata de los Derechos Humanos, en 1978, en una catedral llena de velas que iluminaron esas letras y esa música”, subrayando que “una de las actividades más sentidas por los trabajadores era volver a escuchar esta cantata en este lugar”. Y así los que tenían una chapita de los 50 años de la Vicaría, fueron cobrando rostro y gratitud.

La Universidad de Chile: ser más profundamente de Chile

La rectora Rosa Devés tomó la palabra representando a la institución que, junto al Arzobispado, fue columna vertebral del homenaje. Su discurso —disponible íntegro en el archivo de Funvisol— mezcló emoción con vocación educativa.

“Es emocionante que los jóvenes de hoy canten nuevamente a los jóvenes de ayer, muchos de los cuales están hoy aquí presentes, y especialmente a esos otros y otras que perdieron la vida defendiendo sus ideales. Estoy segura de que la interpretación de la Cantata y el homenaje a la Vicaría acompañará a nuestras y nuestros estudiantes a lo largo de sus vidas. Y es así como educamos”.

Devés subrayó que participar de este homenaje permite a la Universidad reiterar sus valores y “ser más profundamente de Chile.” Cerró su intervención con un llamado que condensó el espíritu de la noche:

“Que esta Cantata sea no solo un homenaje, sino también un compromiso con la verdad, con la justicia y con la paz, que sembrado con humildad y valentía siga creciendo entre nosotros”.

El Arzobispado: la Iglesia que acoge

El cardenal y arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, habló desde la misma institución que en los años más oscuros de la dictadura abrió sus puertas sin pedir filiación política ni explicaciones. Además de un emotivo reconocimiento a los familiares de detenidos desaparecidos presentes en la sala, sus palabras recuperaron esa memoria haciendo un llamado urgente al presente:

“Muchos llegan al Arzobispado y me dicen: ‘déjeme recorrer esta casa, porque aquí nos sentíamos seguros y llenos de esperanza.’ Eso emociona profundamente y habla de una Iglesia que es madre, que acoge sin preguntar por la filiación política ni por la vida personal de quienes buscan amparo”.

Chomali evocó la parábola del buen samaritano para interpelar a la audiencia:

“Hoy necesitamos urgentemente ser buenos samaritanos. No basta con no hacer el mal; estamos llamados a hacer el bien, incluso hasta el extremo, como aquel hombre que, siendo despreciado en su tiempo, fue capaz de acoger, cuidar y hacerse cargo del otro”.

A su vez destacó la presencia entre los asistentes de Enrique Palet, quien también fue secretario ejecutivo de la Vicaría durante esos duros años de dictadura.

La memoria que no prescribe: testimonios de los asistentes

Entre las más de un millar de personas que llenaron la catedral estaba Mónica Araya Flores, cuyos padres son detenidos desaparecidos. Su voz, citada por la Universidad de Chile, resumió lo que muchas familias sintieron esa noche:

“Han pasado 50 años y agradezco que recuerden a nuestros familiares. Eso, para nosotros, es muy importante porque no se ha perdido la memoria; y la memoria es fundamental”.

Además del Poder Judicial de Chile y la Subsecretaría de Derechos Humanos (que contó con la presencia del Subsecretario de Derechos Humanos, Pablo Mira), el Colegio de Abogados de Chile también se sumó a la conmemoración, destacando en redes sociales el rol de la Vicaría en la defensa jurídica de detenidos y desaparecidos, en una labor que definió décadas de litigación en derechos humanos en el país.

La Cantata: cuando la música es un documento histórico

La Cantata de los Derechos Humanos no es solo una obra musical: es un testimonio sonoro del momento en que la Iglesia Católica chilena decidió alzar la voz. Compuesta originalmente por Alejandro Guarello sobre textos del sacerdote Esteban Gumucio, fue estrenada en 1978 en esta misma catedral, con el Grupo Ortiga, la narración del actor Roberto Parada, la dirección coral de Waldo Aránguiz y la dirección orquestal de Fernando Rosas.

En enero de 2026 ya había sido interpretada en el Teatro Nacional Chileno. Pero volver a la Catedral Metropolitana, al lugar donde todo comenzó, tuvo una dimensión que las palabras difícilmente pueden capturar. Los estudiantes de la Universidad de Chile que la entonaron el 8 de abril no solo ejecutaron notas: transportaron medio siglo de historia a una sola noche.

Una noche que la memoria no olvidará

Funvisol custodia el archivo más completo sobre la labor de la Vicaría de la Solidaridad: documentos jurídicos, fotografías, testimonios, recortes de prensa y el registro sistemático de las violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura. Un patrimonio único que hoy es memoria viva y herramienta de educación para las nuevas generaciones. El homenaje del 8 de abril no fue un cierre: fue una apertura. Una invitación a recorrer ese archivo, a reconocer los rostros, a leer las cartas de los relegados, a entender qué significa defender la dignidad humana cuando hacerlo tiene un costo real.

Porque la memoria no es solo lo que fue. Es lo que decidimos que no volverá a ser.

Fotos Arzobispado de Santiago

Este artículo reúne información y testimonios de varias fuentes periodísticas e institucionales que cubrieron el acto de homenaje del 8 de abril de 2026. Esperamos que los medios nacionales se hagan eco de este importante evento en tiempos donde la esperanza necesita estar en los titulares de Chile y el mundo.

ENLACES DE INTERÉS

• Video de la ceremonia completa — YouTube / Universidad de Chile: Ver transmisión en vivo

• Cobertura Universidad de Chile — “Más de un millar de personas repletaron la Catedral”: Leer nota

• Cobertura Arzobispado de Santiago: Leer nota

• Discurso Rectora Rosa Devés — Archivo Funvisol: Leer discurso completo (PDF)

• Galería fotográfica del encuentro — Universidad de Chile: Ver galería

• Reel del acto — Poder Judicial de Chile (Instagram): Ver reel

• Reel del acto — Iglesia de Santiago (Instagram): Ver reel

• Registro fotográfico — Subsecretaría de Derechos Humanos (Instagram): Ver publicación

• Cobertura fotográfica — Vexcom Universidad de Chile (Instagram): Ver publicación

• Conmemoración — Colegio de Abogados de Chile A.G. (LinkedIn): Ver publicación

Para acceder al archivo completo de la Vicaría de la Solidaridad, contactar a funvisol@iglesia.cl