El boletín informativo Solidaridad surge en mayo de 1976 como el medio de comunicación de la Vicaría de la Solidaridad, institución sucesora del Comité de Cooperación para la Paz en Chile (Copachi). La creación de la Vicaría no fue una transición administrativa voluntaria, sino una respuesta defensiva de la Iglesia Católica ante la exigencia directa de Augusto Pinochet en 1975 de disolver Copachi.
Bajo este amparo eclesiástico, Solidaridad (que fue evolucionando hasta ser reconocida ampliamente como la Revista Solidaridad), se consolidó como un medio de prensa valiente y necesario frente al cerco informativo y el discurso oficial del régimen dictatorial.
Basándose en su primera editorial de mayo de 1976, la revista articuló su labor profesional como “un lugar de encuentro” sobre tres pilares ético-periodísticos:
• Contar: Relatar lo visto y oído directamente, rompiendo la invisibilidad de la represión.
• Compartir: Actuar como testigos de las angustias y esperanzas del pueblo, asumiendo el sufrimiento ajeno.
• Coordinar: Organizar la ayuda y recursos ante situaciones de emergencia para evitar la dispersión de esfuerzos.
Rompiendo el silencio: Las primeras "Separatas"
Durante este primer periodo (1976-1977), la revista cumplió un rol fundamental al documentar lo que la prensa oficial callaba. Un hito central de este lote fue la aparición, en octubre de 1976 (N° 7), de la primera Separata de Solidaridad.
Las Separatas constituyeron suplementos técnicos fundamentales para la denuncia sistemática, aportando rigor estadístico a las violaciones de Derechos Humanos.
Primera Separata (octubre 1976, N° 7): Presentó un informe crítico que documentaba 383 casos de desapariciones. Para la historiografía es vital el desglose: 337 casos ocurridos entre el 11 de septiembre de 1973 y fines de 1975, y 46 casos adicionales solo en el primer semestre de 1976, evidenciando que la desaparición era una práctica vigente y no un "exceso" pasado.
Gestión judicial: Posteriormente, en diciembre del mismo año (N° 10), se informó sobre la petición judicial por otros 415 casos. Destaca la labor de Monseñor Jorge Hourton, quien informó sobre el fallo de la petición de un Ministro en visita para investigar 415 casos de chilenos desaparecidos, subrayando la lucha institucional contra la denegación de justicia.
El rostro del hambre y la desnutrición
Este lote registra la dramática situación económica de los sectores populares. Artículos icónicos como "La difícil vida: reportaje a la desnutrición" (N° 7) y nota periodística que abre con la pregunta "¿Es posible ser niño hoy?" (N° 11, diciembre de 1976) pusieron en el centro la vulnerabilidad de la infancia chilena. La revista no solo denunció el hambre, sino que visibilizó la red de comedores infantiles que, apoyados por la comunidad y la Iglesia, alimentaban a más de 30.000 niños solo en Santiago.
Resistencia cultural y "La vida misma"
En diciembre de 1976, Solidaridad publicó "Los bordados de la muerte", el primer reportaje que documentó el trabajo de las arpilleristas. Estas telas se convirtieron en crónicas visuales del dolor y la sobrevivencia.
Asimismo, nació la sección "La vida misma", que exponía la cruel paradoja de un mercado saturado de bienes importados frente a familias que no podían cubrir sus necesidades básicas.
Un equipo bajo riesgo
Bajo la dirección del Vicario Cristián Precht, el equipo de la revista y el departamento jurídico enfrentaron constantes hostigamientos. Un caso emblemático de este periodo fue la detención del abogado de la Vicaría, Hernán Montealegre, el 12 de mayo de 1976, lo que generó una fuerte tensión entre la jerarquía eclesiástica y el gobierno militar.
A continuación, invitamos a revisar los facsímiles de este periodo fundacional, donde la solidaridad comenzó a organizarse de mano en mano.
Enlace al lote N° 1:
Revista Solidaridad N° 1 al N° 33 (mayo 1976 - diciembre 1977)
www.vicariadelasolidaridad.cl/sites/default/files/2022-01/VS0000104.pdf
- Los originales los pueden revisar en las dependencias de los archivos de Funvisol, previa coordinación (funvisol@iglesia.cl o secretariafunvisol@iglesia.cl)