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Ceremonia de entrega del Premio Nacional de Derechos Humanos 2020 a Roberto Garretón Merino

Roberto Garretón Merino recibió el Premio Nacional de Derechos Humanos 2020 en una ceremonia on line que contó con más de cien personas desde Chile y el extranjero que con su presencia quisieron expresar  su reconocimiento y admiración por su trabajo incansable por el ser humano.  La postulación del abogado de Derechos Humanos fue realizada por la Fundación de Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad y fue parte de las 17 relevantes nominaciones recibidas por el INDDHH.

En la ceremonia, Roberto destacó su paso por el Comité Pro Paz y por la Vicaría de la Solidarida : "Allí compartí con maravillosas personas este largo camino vital, en que hacíamos carne los principios de la carta de Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos en el contexto dictatorial y cruento de la época. Permítaseme, así, rendir un especial homenaje a todas y cada una de las personas con quienes compartí en esa institución de luz y vida, en medio de las tinieblas, y personificar este homenaje en José Manuel Parada, quien fuera también una de las víctimas de la dictadura. Mi recuerdo especial al Cardenal Raúl Silva Henríquez y a dos de mis maestros en esta tarea, Jaime Castillo Velasco y Andrés Aylwin Azócar. Mi homenaje también a todas las víctimas, sus familiares y organizaciones, en su lucha constante por verdad y justicia, sin la cual ningún trabajo por los Derechos Humanos habría sido posible. Los evoco hoy a todos y todas ellas a través de los nombres de Sola Sierra, Viviana Díaz, Ana González y Edita Salvadores"

El Director del INDDHH, Sergio Micco, estuvo presente en forma remota desde la Araucanía, donde se encontraba trabajando en la busqueda del diálogo y la paz en medio del conflicto mapuche. En sus palabras destacó la huella que Roberto Garretón  dejó en la creación de esa institución, autónoma del Estado de Chile, cuyo objetivo es la promoción y protección de  los derechos humanos. Concluyó con una mirada esperanzadora, sin desconocer el delicado momento que se vive en la región. "Por eso hay motivos para la esperanza. Hay razones para la espera de bienes futuros que van a llegar si actuamos aquí y ahora. Nunca fue fácil proteger los derechos humanos, tú lo sabes bien. Por eso quien no tiene voluntad de enfrentar una y cien veces a un mundo que a ratos es malo y abyecto, no tiene vocación para la defensa de los derechos humanos en tiempos de oscuridad.El instituto ha trabajado en ello 10 años, sin pausa. Roberto, este ha sido tu empeño por más de medio siglo".